sábado, 4 de octubre de 2014

TOMA DE DECISION

Tomar decisiones te da poder real. Cada decisión que tomas desata una cadena de eventos en movimiento. Te mueves hacia tu meta con un propósito y con claridad. Sabes lo que deseas lograr y estás ansioso por hacerlo. El poder de transformar tu vida está en tus propias manos 
¡Y todo comienza con la primera decisión de todas! 

APRENDE ESTAS 7 MANERAS EN QUE PUEDES TOMAR UNA DECISIÓN Y MANTENERTE EN ELLA, PARA QUE CAMBIES TU VIDA LOGRANDO TUS METAS. 

Muchas personas no aprecian los profundos efectos que tiene el tomar decisiones. Muy seguido vamos por la vida ajenos a los pensamientos que estamos teniendo y a las acciones que estamos llevando a cabo. Cada una de las decisiones que tomamos conforma nuestra realidad actual. Conforma quienes somos como persona, porque por hábito llevamos a cabo decisiones que tomamos sin siguiera darnos cuenta de ello. 

Si estas a disgusto con los resultados en tu vida en este momento, haciendo el esfuerzo de cambiar tus decisiones, comenzando el día de hoy, será la clave para crear a la persona que deseas ser y para la vida que deseas llevar. Hablemos de algunas maneras en las que puedes tomar las decisiones que cambiarán tu vida. 

DATE CUENTA DEL PODER DE TOMAR UNA DECISIÓN 
Antes de que comiences a tomar decisiones, debes de comprender lo que una decisión hace. Cualquier decisión que tomes desata una cadena de eventos en movimiento. Cuando decides sacar un cigarro para fumarlo, esa decisión puede llevarte a que saques otro más tarde para obtener la misma sensación. A lo largo del día es posible que hayas terminado con una cajetilla sin darte cuenta. Pero si decides no fumar ese primer cigarrillo, y tomar una decisión cada 5 minutos para enfocar tu atención en otra cosa cuando sientas el antojo, tus antojos eventualmente se irán desvaneciendo y dejarás de fumar, pero todo se reduce a tomar esa primera e importante decisión. 

SIGUE TU INSTINTO 
Muchas veces tomamos demasiado tiempo en tomar una decisión porque tenemos miedo de lo que pueda suceder, y como resultado, vamos con las cosas como planeándolas muy cuidadosamente, con profundo análisis y los pros y contras antes de decidir. Este es un proceso que consume mucho tiempo. Es mejor aprender a confiar en tu instinto. La mayoría de las veces tu primer instinto es generalmente el correcto, aquél con el que verdaderamente te sientes a gusto. Aún cuando tu decisión te lleve a cometer un error, apoyarte en tu intuición te hace una persona más decisiva, comparada con otro que tarda todo el día en decidir. 

COMPROMÉTETE CON TU DECISIÓN 
Cuando tomes una decisión, comprométete con ella y llévala a cabo. Comprométete con una decisión real. ¿Y qué es una decisión real? Es cuando decides sobre algo y con base en esa decisión se actúa. Porque no tiene sentido tomar una decisión y darle vueltas en la cabeza sin hacer algo al respecto. Eso es lo mismo que no tomar la decisión. Si quieres cambios reales en tu vida, tienes que hacer un hábito de actuar en base a tus decisiones hasta completarlas. Haciendo esto muchas veces, te sentirás más confiado tomando más decisiones porque todo es cuestión de practica. 

DILE A OTROS SOBRE TUS DECISIONES 
Hay algo que te empuja a completar una decisión cuando se lo cuentas a alguien más. Por ejemplo, si eres de los que te cuesta trabajo iniciar el día temprano y tomas la decisión de levantarte todos los días a las 6 de la mañana, platícale a alguien tu compromiso, para que la presión te apoye en el logro de tu cometido. Utiliza tu despertador para que suene todos los días a las 6 de la mañana, durante un mes, hasta que se haya hecho un hábito, y verás como después, te despertarás un minuto antes de que la alarma suene. La motivación de sentirse obligado con alguien que nos importa, nos ayuda a seguir adelante hasta lograrlo. 

APRENDE DE TUS DECISIONES PASADAS 
Cuando falles al lograr algo que decidiste la primera vez, no debes darte por vencido, sino preguntarte qué es lo que puedes hacer para que una próxima vez no falles. La verdad es que si va a haber fracasos en algunas ocasiones cuando tomes decisiones, pero en lugar de reprenderte a ti mismo, aprende algo de ello. Pregúntate qué cosa estuvo bien y qué cosa estuvo mal de esa decisión que tomaste, pregúntate lo que puedes aprender de esto para que tu siguiente decisión respecto a este asunto sea mejor que la anterior. No pongas muchos énfasis en los resultados a corto plazo, más bien céntrate en los de largo plazo. Son cambios que puedes ir logrando y que lograrás con la práctica y el tiempo. 

MANTENTE ABIERTO A LAS OPCIONES 
Tomar una decisión no quiere decir que no puedas estar abierto a otras opciones. Por ejemplo, digamos que tomaste la decisión de perder 5 kilos en un mes por medio del ejercicio. Si algo se atraviesa, hay otras opciones que puedes tomar para cumplir con esa meta, la decisión importante fue la de perder esos 5 kilos, el cómo puede variar. No seas empecinado y dale la bienvenida a todo nuevo conocimiento que te permita lograr lo que deseas. 

DIVIÉRTETE TOMANDO DECISIONES 
La última recomendación es que disfrutes del proceso. Sé que tomar decisiones puede no ser lo más divertido del mundo, pero cuando lo haces seguido se convierte en un juego de oportunidad. Aprenderás mucho sobre ti mismo en el camino, te volverás más seguro de ti mismo y con otros, y tomar decisiones se te hará mucho más fácil de tal forma que con el tiempo ya ni siquiera pensarás en ello conscientemente. 

Cualquier cosa que decidas hacer desde ahora, puede tener un efecto profundo más adelante. Las oportunidades siempre te estarán esperando. 

Examina las decisiones que te estás esperando. ¿Hay alguna que pueda mejorar tu vida de alguna manera? ¿Hay decisiones que puedas tomar hoy que te puedan ayudar a crear un mejor mañana para ti? Comienza por ellas…