viernes, 28 de noviembre de 2014

PERMANECER ESTANCADO EN AMORES DEL PASADO ES INCOMPATIBLE CON LA ENTREGA TOTAL A LOS AMORES DEL PRESENTE.

Imaginemos que queremos sembrar una bella planta en un jardín lleno de maleza. Como primera dificultad nos encontraremos el ubicarla dignamente entre los matojos, y el segundo handicap será lograr que la joven planta prospere, ya que compartir el territorio con las malas hierbas le restará nutrientes y espacio para esparcir sus raíces y hojas.
Un experto jardinero nos diría que la labor de limpieza debe preceder a la labor de siembra.
En la vida pasa lo mismo, SI UN CICLO NO SE CIERRA DEL TODO, ¿CÓMO VAMOS A PRETENDER ENTRAR DE LLENO EN EL SIGUIENTE?
Tras dejar a tras una relación de pareja, a veces quedan cuentas que rendir, deudas que pagar, preguntas que responder, pulsiones que realizar.

Toma conciencia, resuelve y sigue adelante.

PERMANECER ESTANCADO EN AMORES DEL PASADO ES INCOMPATIBLE CON LA ENTREGA TOTAL A LOS AMORES DEL PRESENTE


ALEJANDRO JODOROWSKY

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LA SUERTE ES COMO UN SÍNTOMA

“La suerte es como un síntoma: nos está hablando de otra cosa”
Jack Lawson apunta como raíces de la mala suerte:
-El no moverse del mismo lugar, mismas relaciones, mismas costumbres…
-La tendencia a acumular y no compartir (no sólo dinero, también tiempo, cariño, conocimientos, proyectos…)
-Vivir sin conciencia de presente, anclar la energía en el pasado o gastarla en la angustia por el devenir.
-La cerrazón mental
-El miedo al fracaso
-El abandono de la actitud de sembrar
-La mirada negativa y desconfiada a la realidad
-La ceguera o la falta de atención a las oportunidades. “Si la suerte llama a nuestra puerta y estamos aturdidos por el ruido, no la oiremos”
¿Le damos la vuelta a todo esto para atraer a la suerte?
-Apertura a los cambios de lugar, relaciones, hábitos…
-Dar
-Vivir en el ahora
-Apertura mental
-Perder el miedo al fracaso
-Sembrar la suerte
-Mantener una mirada positiva y confiada al mundo


-Atender a las oportunidades para poder abrirles la puerta de par en par.

UNO SIEMPRE QUIERE ALGO

lunes, 24 de noviembre de 2014

SALVA TU CASA

Cuando alguien dice o hace algo que nos hace enojar, sufrimos.

Tendemos a decir o hacer algo en respuesta para hacerle sufrir con la esperanza de que suframos menos. Pensamos:

«QUIERO CASTIGARTE, QUIERO HACERTE SUFRIR PORQUE ME HAS HECHO SUFRIR. Y CUANDO TE VEA PADECER MUCHO, ME SENTIRÉ MEJOR».

Muchos creen en esta práctica tan pueril, pero en realidad cuando haces sufrir a otra persona, ésta intentará encontrar alivio haciéndote sufrir más. Y el resultado es que vuestro sufrimiento irá aumentando. Pero ninguno de los dos necesitáis un castigo, sino compasión y ayuda.

Cuando te enojes, vuelve a ti mismo y cuida de tu ira, y cuando alguien te haga sufrir, regresa a ti mismo y cuida de tu sufrimiento, de tu ira. No digas ni hagas nada, porque cualquier cosa que digas o hagas en un estado de ira podría estropear más tu relación.

LA MAYORÍA NO LO HACEMOS, NO QUEREMOS VOLVER A NOSOTROS MISMOS, SINO PERSEGUIR A ESA PERSONA PARA CASTIGARLA.

Pero si tu casa se está incendiando, lo más urgente es volver a ella e intentar apagar el fuego, y no echar a correr detrás del que crees que la ha incendiado, porque si lo haces, tu casa se quemará mientras te dedicas a atraparle.

Y eso no es actuar prudentemente. DEBES REGRESAR Y APAGAR  EL FUEGO. 

O SEA, QUE CUANDO ESTÁS ENOJADO, SI SIGUES   RELACIONÁNDOTE O DISCUTIENDO CON LA OTRA PERSONA, SI INTENTAS CASTIGARLA, ESTÁS ACTUANDO EXACTAMENTE COMO ALGUIEN QUE SE PONE A PERSEGUIR A UN PIRÓMANO MIENTRAS SU PROPIA CASA ESTÁ ARDIENDO.


OBSERVANDO LA IRA JUNTOS

Cuando la otra persona sabe que estás haciendo todo lo que puedes, que estás observando la causa de la ira que sientes, también siente deseos de practicar. 

Mientras conduce o cocina, se preguntará a sí misma: « ¿Qué he hecho? ¿Qué he dicho para hacerle sufrir tanto?». Y tendrá así la oportunidad de hacer la práctica de observar profundamente. Sabe que en el pasado ha reaccionado de formas que te han hecho sufrir y empieza a cuestionarse su idea de que no es responsable de tu sufrimiento.

Si descubre que ha sido torpe al decirte o hacer algo, tiene que llamarte o enviarte un fax para comunicarte que lo siente.

Si los dos descubrís algo durante esa semana, no tenéis que esperar hasta el viernes. En tal caso el viernes por la, noche puede convertirse en un momento muy agradable para que los dos os sentéis juntos a la mesa y disfrutéis de una buena comida, o quizá de una taza de té acompañada con un pedazo de pastel. Podéis celebrar vuestro amor y vuestra relación.


Extracto del libro:
LA IRA (El dominio del fuego interior)
Thich Nhat Hanh