lunes, 15 de diciembre de 2014

El Estado redistribuyendo tu riqueza

Video: Cristina Robando 2015


Datos del video, texto y fuentes a continuación: http://vidio.com.ar/kirchner/

"Los gobernantes siempre suelen ser malos, pero mas o menos a partir de 1930, los gobiernos en la Argentina, construyeron un esquema todopoderoso que ha intentado manejar por completo la vida de la gente. Durante décadas, este enorme monstruo se ha encargado de saquear, someter, y arruinar los proyectos de vida de los ciudadanos. Los gobiernos que se ponen al mando de él, disfrutan creyendo que están haciendo el bien, y así, año tras año, empeoran las cosas. Esta es una explicación sobre cómo funciona este esquema. Después del año 2001, luego de una crisis más, se dieron ciertas condiciones en el mundo que favorecieron al monstruo para que siga creciendo y haciendo de las suyas. Si miramos sus partes, veremos una garra, un garrote, una jaula, Un montón de muñecos, un montón de otros parásitos más arriba, y un líder.
Pero, ¿cómo funciona esta porquería? Veamos: Cuando 2 personas hacen un intercambio voluntariamente, las 2 partes salen beneficiadas. como en una venta. o como en una donación, pero cuando una parte obliga a la otra por la fuerza, es un robo. Eso es lo que el gobierno hace.
Hay 45 impuestos nacionales, 28 impuestos provinciales, 23 impuestos municipales. Estos 96 impuestos están escritos en 64.390 artículos, contenidos en 24 tomos, cada uno de 1400 páginas. Necesitarías meses de dificultosa lectura para poder leer y comprender todo eso. Y cada día hábil se agregan entre 25 y 30 nuevos artículos con nuevas disposiciones que se crean y se modifican todo el tiempo.  

Fuente: Antonio I. Margariti en Los límites del Estado Populista . Pág 64.
http://www.lavallecobo.com.ar/ruralistas/limitesamargariti.pdf 
http://www.produccion-animal.com.ar/libros_on_line/41-LIMITES_ESTADO.pdf

NO IMPORTA CUÁNTO TE AMEN, SINO CÓMO LO HAGAN

Amor cuantitativo y algebraico: «¿Cuánto me amas?» o«¿Me quieres mucho?».

Si nos dicen que «hasta el cielo», quedamos satisfechos y felices, instalados en una nube. Pero la pregunta que más vale y que debes hacerte a ti mismo es cómo te aman.

Muchos psicópatas dicen amar muchísimo a sus parejas antes de masacrarlas. ¿Necesitas que te quieran mucho o que te quieran bien?¿Ambas cosas? Sería lo ideal. No obstante, es mejor un amor estable, repleto de ternura y alegría, aunque no llegue a la estratósfera, que un amor desbordado que anda como una bala perdida.

Para los amantes de la medición, también existe el amor espacial: «¿Hasta dónde me amas?». Si fuéramos objetivamente honestos deberíamos responder que no tenemos ni idea. ¿Con qué medida de longitud calibramos el amor que sentimos: centímetros, metros, años luz...? Una contestación plausible y con cierto aire matemático de consolación podría ser: «Si te siento compañera o compañero y sé que puedo contar contigo en las duras y en las maduras, no necesito ni las sumas ni las restas». ¿Para qué quieres que te amen «más allá de sus fuerzas»? ¡Estarían todo el día cansados! Mejor que te amen sosegadamente, en el día a día, en el más acá, inventando y embelleciendo lo cotidiano.

He visto muchos pacientes que se debaten en la encrucijada del cuánto y el cómo, atrapados en una disyuntiva sin sentido: «No soy feliz, pero me ama tanto...».

¿Y a quién le importa «cuánto» te quiere, si vives infeliz? ¿O acaso piensas que eres poco querible y por eso necesitas sumarle puntos a tu aporreada autoestima? Que te amen «desmedidamente» o de aquí a la China no demuestra nada respecto a tu valía personal ni garantiza tu calidad de vida. Créeme: la abundancia amorosa, sin la cualidad básica que determina el afecto, vale poco. Incluso, un amor excesivo y fuera de control puede llegar a ser mucho más molesto y dañino que el desamor.



Extracto del libro: 
Manual Para No Morir de Amor 
Walter Riso