miércoles, 22 de abril de 2015

SOBRE EL MATRIMONIO

Dos leonas no hacen pareja. Dos gatos, tampoco. No pueden aparearse. Para ello tendrían que ser de distinto sexo y de la misma especie. Son cosas de la zoología, de la Madre Naturaleza. No es producto de la cultura hitita, fenicia, maya, cristiana o musulmana. Por supuesto no es un invento de la Iglesia. Muchos siglos antes de que Jesús naciera en Belén, el Derecho Romano reconocía el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. Después ellos se divertían con efebos, que para eso estaban, para el disfrute. La esposa era para tener hijos. 

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La palabra matrimonio procede de dos palabras romanas: "matris" y "munio". La primera significa "madre", la segunda "defensa". El matrimonio es la defensa, el amparo, la protección de la mujer que es madre, el mayor y más sublime oficio humano. 
Cada palabra tiene su significado propio. Una compra-venta gratuita no es una compra-venta, sino una donación. Y una enfiteusis por cinco años no es una enfiteusis, sino un arriendo vulgar.
Llamar matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo me parece como poco serio. Jurídicamente, un disparate, de carcajada. Que le llamen "homomonio", "chulimonio", "seximonio", matrigay o lo que quieran, todo menos matrimonio, que ya está inventado hace tiempo.
Nadie llama tarta de manzana a la que está hecha de peras, ni tampoco se le dice tasa a la bacinica, ambas con blancas y con asa, pero en una desayunamos y en la otra defecamos.
Lo curioso es que cuando dices cosas como estas, algunos te miran como extrañados de que no reconozcas la libertad de las personas. 
Y por más que les dices que sí, que respeto la libertad de todos, que cada uno puede vivir con quien quiera, incluso con su perro, pero que eso no es un matrimonio, van y me llaman intolerante.
Pero pongamos las cosas en su verdadera dimensión, los homosexuales son alrededor del 10% de la población, el 90% restante es heterosexual; entonces, reconocer a ese 10% y aceptar que son diferentes es tolerancia y democracia, pero ceder a sus caprichos ya no es democracia ni tolerancia, es estupidez.
No sé lo que harán los parlamentarios  a la hora de votar. Son políticos, no juristas. Votarán por razones políticas, no según Derecho. Las consecuencias son graves. Si un varón tiene derecho a casarse con otro varón y una mujer a hacerlo con otra mujer, ¿le vas a negar el derecho a un hermano a casarse con su propia hermana? ¿O a un padre a hacerlo con su hija? ¿No tienen el mismo derecho? La sociedad se quiebra. Huele a podrido. Como en Dinamarca.

domingo, 19 de abril de 2015

CÓMO CHINA DOMINARÁ AL MUNDO

  *ESTRATEGIA DE PODER*
*CÓMO CHINA DOMINARÁ AL MUNDO!*


Quienes van a China regresan impresionados. Un producto del que Brasil fabrica un millón de unidades, allí en una sola fábrica se producen 40 millones.
La calidad es equivalente y la velocidad de distribución impresionante. Los chinos colocan cualquier producto en el mercado en cuestión de semanas, a precios que son una fracción de los brasileños. Por estos días una de las industrias se está trasladando al interior porque los salarios de la región en que se halla instalada son demasiado altos: 100 dólares. Un obrero brasileño gana el equivalente a 300 dólares mínimo, que sumados a otros beneficios llega a 600 dólares. Cuando los comparamos con los 100 dólares que reciben los chinos sin prácticamente ningún otro beneficio… nos hallamos frente a una esclavitud amarilla, que alimentamos… ¿Horas extraordinarias?
En la China … ¡Olvídelas! La gente allí está tan agradecida de tener un empleo que trabajan horas extras a cambio de nada… Detrás de esta “situación” está la gran trampa china. No se trata de una estrategia comercial sino de una
estrategia de “poder” para conquistar el mercado occidental. Los chinos  están sacando provecho de la actitud de los “comerciantes” occidentales, que prefieren tercerizar la producción quedándose sólo con lo que le agrega valor: la marca. Difícilmente podrá usted comprar en las grandes redes comerciales de los EEUU algún producto “made in USA”. Es todo “made in China” con una marca estadounidense. Las empresas ganan riadas de dinero comprando a los chinos por centavos y vendiendo luego por centenares de dólares. Sólo les interesa el lucro inmediato a cualquier precio. Aun al
costo de cerrar sus fábricas y generar una brutal desocupación. Es lo que podría llamarse “estrategia del precio”. Mientras los occidentales tercerizan sus empresas y ganan en el corto plazo, China aprovecha ese enfoque e instala unidades productivas de alto rendimiento para dominar en el largo plazo. Mientras las grandes potencias mercantiles se quedan con sus marcas, con el diseño.. en sus garras, los chinos se quedan con la producción, asistiéndolos, estimulándolos y contribuyendo al desmantelamiento de los escasos parques industriales occidentales. Muy pronto ya no habrá más fábricas de zapatillas deportivas o de calzados en el mundo occidental.
Solo existirán en China.

*De modo que en el futuro próximo veremos cómo los productos chinos aumentan sus precios produciendo un “shock manufacturero” como sucedió con el shock petrolero en los años 70. *
*Y entonces ya será demasiado tarde.*

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Entonces el mundo se dará cuenta de que levantar nuevas fábricas tendrá costos prohibitivos y deberá rendirse al poderío chino. Se dará cuenta deque alimentó a un enorme dragón y se convirtió en su rehén. *Un dragón que aumentará gradualmente sus precios, puesto **que será quién dicte las nuevas leyes del mercado y será luego quién mande pues tendrá el monopolio de la producción

*Ya que será también el dueño de las fábricas, de los stocks y de los empleos y regulará los precios.

Nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos asistiremos a una inversión de las reglas de juego actuales, lo que producirá en las economías occidentales el impacto de una bomba atómica… china. En ese momento cuando el mundo occidental se dé cuenta será demasiado tarde. Ese día los ejecutivos occidentales mirarán tristemente las ruinas de sus antiguas
fábricas, sus técnicos jubilados jugando a las cartas en las plazas y llorarán sobre la chatarra de sus parques fabriles destruidos. Y se acordarán entonces, con mucha nostalgia, del tiempo en que ganaban dinero  comprando “fardos de mercaderías de los esclavos” y vendiendo caras sus “marcas registradas” a sus coterráneos. Y entonces, entristecidos, abrirán
sus despensas y se comerán sus marcas que ya estarán pasadas de moda y que por tanto habrán dejado de ser poderosas, porque todas habrán sido copiadas…
REFLEXIONEN.
*COMIENCEN YA A COMPRAR PRODUCTOS DE FABRICACIÓN NACIONAL, FOMENTANDO ELEMPLEO EN SU PAÍS*, POR LA SUPERVIVENCIA DE SU AMIGO, DE SU VECINO Y HASTADE USTED MISMO… Y LA DE SUS DESCENDIENTES.
¡Estamos hoy alimentando a la cobra que nos morderá en el futuro!

Escalofriante ¿no? Ya lo había dicho Napoleón:
*A CHINA, *DÈJENLA DORMIR.*


Por Luciano Pires