domingo, 28 de septiembre de 2014

“A VOS PIBA, LA MUJER DEL MOTOCHORRO”

¿PORQUE ES LA CARA VISIBLE DE LA DELINCUENCIA CALLEJERA QUE NOS ATACA Y NOS LASTIMA DÍA A DÍA?
¿POR QUÉ TU MARIDO TIENE MÁS DERECHO QUE YO A SER RESPETADO?
Fue él quien cruzó una moto. A mi me cruzaron el auto, me rompieron los vidrios, me apuntaron, me pusieron un caño en la cabeza,lastimaron a mi marido, me robaron mi plata, mi reloj, mi alianza, la plata que tenía guardada para ir a ver a mi hijo, o para comprar un mueble. Me asaltaron en el consultorio de una médica con mi hija enferma, tiraron a mi papá de un auto, lo lastimaron, le entraron a la casa a sacarle lo poco que tiene, le robaron la bicicleta a mi hijo mayor, el celular a mi sobrino, a otro lo dejaron en pelotas en la calle, a mi hermana le pegaron en el ascensor para entrar a su casa, a mi suegro le vaciaron el departamento y puedo seguir una hora.
Todo esto EN UNA SOLA FAMILIA.
Sin contarte lo que les pasó a mis amigos o a mis primos y mis tíos. O a mis vecinos.
¿QUÉ MIERDA ME ESTÁS PIDIENDO, QUE COMPRENDA QUÉ?
¿Que porque nosotros laburamos tenemos la obligación de dejarnos robar? Yo te contaría de mis abuelos sin un mango, que juntaban los clavos que encontraban por la calle para construir su casa. De MI VIEJO, QUE PEDALEÓ CON UN REPARTO PARA TERMINAR EL SECUNDARIO Y FINALMENTE A LOS 40 SE RECIBIÓ DE ARQUITECTO.
O de mí, que me rompí el alma laburando y estudiando para mantener a mis hijos. ¿ES MÁS FÁCIL QUE EL NEGRO SALGA A CRUZAR GENTE CON LA MOTO Y LES ROBE LA MOCHILA.
¿Sabés qué?
NO QUIERO DEJARTE EN PAZ.
Quiero que sepas que hay un futuro mejor para tu hijo SI TE CALENTÁS POR DÁRSELO. Que puede estudiar, trabajar y hacer algo bueno de su vida SIN NECESIDAD DE DAÑAR A NADIE.
¿Acaso tengo que pedirte perdón? Me rompí el alma, me gasté los jeans en la calle, en la escuela y en la vida para lograr esas cosas.
NO ME CAYERON DE ARRIBA. NO SON FRUTO DE NINGÚN PLAN NI SUBSIDIO.
Yo no soy quién para perdonar. De eso, sólo Dios. Pero vos tampoco tenés derecho a pedir que lo perdonen.
SOMOS RESPONSABLES DE NUESTROS ACTOS. Te juro que aunque quiero, ME CUESTA COMPRENDERLOS.
Sobre todo porque no es la primera vez.
TENEMOS QUE PONER UN LÍMITE. UN LÍMITE SANO.
Por favor, DECILE QUE NO ROBE MÁS.
Yo no sé si podría perdonarlo de vuelta.
A TU MARIDO O A OTROS COMO ÉL.
O a esos que un viernes a la noche me mandaron a mi marido de vuelta a casa, LA CARA CHORREANDO SANGRE DEL GOLPE CON LA CULATA, huérfano de auto, de alianza, de documentos, de celular, DEL RELOJ QUE LE HABÍA REGALADO EL PADRE, gritándome desde la vereda “¡Baja, Viviana, me asaltaron!” Perdoné, traté de entender y comprender, disculpé a muchos ya. ¿El dice que está arrepentido? Me alegro. Nadie lo va a matar. Lo único que queremos es que él y que todos los otros como él, y como vos y sus mujeres, que son las que usan las carteras que nos arrebatan, DEJEN DE ROBARNOS, DE GOLPEARNOS Y DE LASTIMARNOS.
¿Sabés por qué, piba? TENEMOS MIEDO, MUCHO MIEDO. Y UNA PERSONA CON MIEDO PUEDE HACER UNA MACANA.
Y no queremos. Te juro que no queremos.
Viviana Ham 
vivianaham@yahoo.com.ar


EL COMENTARIO
CONTRAPUNTO EN EL PAÍS IRACUNDO

En LOS AÑOS 70 hubiésemos dicho que Gastón Aguirre, el motochorro de La Boca, “es una víctima del sistema”.
HOY NO. En los años 70 algunos lo habrían estigmatizado como “el negro ése”.
NOSOTROS NO: NI ANTES NI AHORA. Es muy delgado el hilo que separa la “ira de los justos” de la VENGANZA: en marzo, un motochorro FUE ASESINADO A GOLPES en Rosario POR VECINOS EXASPERADOS.
Había robado la cartera a una mujer. La lectora Viviana descargó toda su bronca en esas líneas. Se diría que escribió “BAJO EMOCIÓN VIOLENTA”. Sufrió mucho el delito y eso transmite aquí, PALABRA POR PALABRA.
Sin filtros. Desde ya que Gastón no es inocente: HAY MILLONES DE POBRES QUE NO ROBAN.
El ELIGIÓ ROBAR, YA HABÍA ESTADO PRESO y su cara pasó a ser SÍMBOLO DEL DELITO IMPUNE que acecha.